El negocio ‘dulce’ del turrón

Las ventas de los productos de Jijona y Alicante ascienden a 52 millones de euros. Las firmas más exclusivas como 1880 se imponen con fuerza a pesar de su precio.

 

El turrón es un producto que forma parte de la tradición española. Durante las últimas navidades se han consumido 23 millones de tabletas procedentes de Jijona y Alicante, el centro turronero por excelencia en la región levantina, lo que se traduce en 52 millones de euros.

A pesar de las dificultades económicas por las que atraviesan algunas familias, esta industria se mantiene si se compara con las campañas anteriores. “Los datos provisionales apuntan una leve caída del 0,5% frente al descenso del 2,5% de la última temporada”, según la Asociación de Fabricantes de la Comunitat.

España es el primer país productor de turrón del mundo con una gran demanda nacional del 87,5% y una exportación in crescendo que supone el 12,5% del negocio. Este dulce se considera en los países de Sudamérica un producto de lujo para paladares y establecimientos gourmet. “Los principales países de exportación son Estados Unidos (56%), Cuba (15%), México (10%) y Venezuela (10%)”, apuntan los fabricantes valencianos.

El precio no importa

En el sector, el precio de las tabletas queda supeditado a la excelencia del turrón. Muestra de ello, 1880, el más caro del mundo como lo define la propia marca, tiene un coste medio por encima de los 8 euros, el doble de lo que puede costar otra tableta

No obstante, “el 65% de las ventas del grupo El Lobo-1880”, es decir, 16 millones de euros, http://remoandaluz.es/servicio-medico/sin-receta-viagra provienen de los turrones de la prestigiosa firma, según el director comercial, Alfredo Gisbert. El Lobo cuenta con una mayor competencia en el mercado con conocidas marcas como El Almendero, Antiu Xixona o Delaviuda que presentan mínimas diferencias de precio entre 20 o 30 céntimos.

El mayor golpe que ha recibido el turrón valenciano ha venido de la mano de los productos más económicos como los polvorones o mantecados y “las marcas blancas que han crecido en perjuicio de otras firmas”, apunta Gisbert. Este tropiezo se ha compensado con la exportación a países árabes y orientales “que están mejorando económicamente y que nos pueden dar beneficios en los próximos años”.

Encarecimiento de las materias primas 

Los turrones han costado más caros el último año como consecuencia del incremento de precio de las principales materias primas como la almendra y la miel que han subido un 5% en 2011. “Hemos aumentado el precio un 2% y hemos asumido el coste de parte del producto”, insiste Gisbert. Una subida que no ha afectado al consumo, “más del 90% de los hogares compra turrones cada año, el resto son regalos de las cestas y lotes que ofrecen algunas empresas”.

Sea como sea, lo que sí queda claro es que “con la tradición como bandera” los turrones clásicos son el core business del sector porque “los pralinés nacen y mueren en ciclos de dos años y la compra se concentrá en los de siempre”.

Fuente: Economia Digital / http://www.economiadigital.es/valencia/notices/2012/03/el_negocio_dulce_del_turron_25549.php

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